Abrete Gandul Referencias

Entrevista con Antonio Arceu (Ábrete Gandul): a 3 años de «Referencias Circulares»

El baterista de Ábrete Gandul nos habla de todo: influencias de los integrantes, el trabajo de composición del grupo, la inspiración de su último álbum, la realización de nuevas canciones y una próxima edición en LP de su álbum «Referencias Circulares».

La banda chilena Ábrete Gandul debe representar la propuesta musical más novedosa de las últimas décadas en la escena nacional, reflejándose en cuatro álbumes de estudio con marcadas diferencias entre sí. El baterista Antonio Arceu accedió a conversar con ProgJazz, para hablar acerca del trabajo detrás de «Referencias Circulares», así como del presente de la banda y de algunos proyectos que tienen en carpeta para el futuro más próximo.

Antonio Arceu no es solamente el baterista y el rostro más visible de Ábrete Gandul. Es, por sobre todo, un tipo simpático, de buen humor y sin ínfulas de vanidad, como se podría suponer erradamente a partir de algunas canciones. Representa, así, el sentido del humor que atraviesa todos los trabajos que ha editado Ábrete Gandul hasta el momento.

Con motivo del cumplimiento del tercer aniversario de Referencias Circulares, su cuarto y, hasta ahora, último álbum de estudio, Antonio se dio el tiempo de conversar largo y tendido con ProgJazz, el 8 de mayo de 2021, en una charla que permitió no solamente profundizar en el trabajo que hubo detrás del álbum, sino también respecto del presente de la banda y de algunos de sus principales planes y proyectos para el futuro del grupo. Así, por medio de una videollamada pudimos conocernos en persona, a la usanza pandémica actual.

Definición de títulos del álbum

ProgJazz (PJ): Una de las cosas que me llama la atención de Referencias Circulares, en primer lugar, es el título. Porque en el contexto de un disco que es netamente instrumental en que los títulos siempre pueden sonar algo crípticos, Referencias Circulares puede darme sentido con tres cosas: primero, con paradojas y contradicciones; otra, con retornos temporales; o también con un cierto vacío, representado en hacer algo y volver al mismo punto. Por los títulos de algunas canciones, me da la impresión que es la búsqueda de paradojas, ya que varios títulos de canciones apuntan a la contingencia del año 2015 en Chile, año en que se grabó el disco.

Antonio Arceu (AA): Sí, sí, más bien va por ahí, exactamente. Y tiene mucho que ver con eso, y qué bueno que lo puedas interpretar así, porque tiene que ver con eso. Y tiene una cosa loca, porque hubo un desfase entre el momento en que lo grabamos y el momento en que se editó, entonces, el concepto de los nombres de las canciones y del nombre del disco tiene que ver más con el origen del disco que con la fecha en que se publicó. Entonces, tiene que ver mucho más con la contingencia del año 2015 que del 2018, totalmente.

PJ: Aparecen algunas frases de doña Ena Von Baer, la política de Bachelet, el caso Penta (de corrupción parlamentaria en Chile)…

AA: Exactamente, sí.

PJ: En ese caso, hay canciones que, en el contexto chileno, son directamente asimilables en cuanto al título, como la idea del «Realismo sin Renuncia»…

AA: Esa fue textual del gobierno de esa época.

PJ: O el juego de palabras que hacen con el «Tango Ideológicamente Falso», que imagino que apela a las boletas…

AA: Sí, las boletas, tal cual.

PJ: Pero otros, por ejemplo, «La Carnada y el Señuelo», no resultan tan claras. ¿A qué viene ese título?

AA: Es un poco más volada la idea de ese tema, porque tiene que ver más con asuntos un poco más existencialistas, en el fondo, de lo vulnerables que somos al marketing, o a los aspectos más parafernálicos de la sociedad. Tiene más relación con esa idea, pero volviendo al concepto de las Referencias Circulares, claro, si tú le preguntas a alguien del mundo de las ciencias duras o de la matemática, de inmediato se asocia a Excel: y la definición es que una celda que hace una autorreferencia, una referencia a sí misma, es algo que no tiene solución. Y el concepto de lo que quisimos poner en el disco tiene que ver con eso, con que la referencia simplemente no tiene solución por sí misma, ya que esta referencia complejiza la solución. Es algo enredado.

PJ: Pero tiene bastante sentido, «La Carnada y el Señuelo» en ese caso también hace referencia a una idea circular, como que en la situación política de esa época no había mucha salida.

AA: Claro, porque los «salvadores del pasado» no eran los que te podían salvar en el futuro, al contrario, eran los villanos del futuro.

PJ: En ese juego de títulos, en que Ábrete Gandul siempre ha tenido un cierto sentido del humor dentro de sus propuestas musicales, desde el primer disco donde hacen juegos de palabras y mezclas de dichos populares, siempre ha marcado un lado lúdico. ¿La música surge desde esos títulos, o al revés, hacen la música y después le ponen un título que calce con esa música?

AA: Yo diría que ahí tenemos una línea de base con la ironía, con el ser un poco más rupturista. Para ser súper honesto, yo creo que tiene que ver también con que ninguno de los que hemos estado en Ábrete Gandul, por suerte, no ha vivido de la música. Entonces, tenemos la libertad de no tener que ser políticamente correctos, y por eso podemos ser un poco más irónicos. Pero, por otro lado, concuerdo con lo que dijiste, porque la experiencia de los últimos tres discos ha sido más bien componer (sobre todo porque somos instrumentales), y luego de que tienes los temas completos, tratar de conceptualizarlo en algo que tenga relación. En el caso de Referencias Circulares, era más contingente, de la cosa política. Entonces es más bien tener todo hecho y después ponerle palabras, ponerle nombre. El primer disco es distinto, porque tiene letra, tiene otra onda, tiene mucho del sello del Doctor Octava, ya que él era bien protagonista en esa época. Pero desde el «Cuentos para Dormir» en adelante, la fórmula ha sido la que te decía.

El trabajo de composición de Ábrete Gandul

PJ: Sí, se nota una estructuración bastante grande, aunque los tres primeros discos son bien diferentes entre sí, y el primero sale mucho del sonido de los demás.

AA: Claro, el hecho de tener letra ya cambia todo radicalmente.

PJ: Sí, e incluso da la impresión que en ese primer disco no se toman casi nada en serio, muchos elementos de humor, mucho jugueteo tanto en la música (los contrapuntos, por ejemplo) como por la letra.

AA: Tal cual, tal cual.

PJ: En términos de composición, una de las cosas muy interesantes que tiene Ábrete Gandul es que dentro de un mismo tema hay varios cambios, con muchas melodías diferentes en algunos casos, pero en que se nota una gran continuidad entre esas melodías, que me da la impresión como que se hubieran pensado desde el inicio así, o que fluyó de manera muy natural. Porque se nota en otros casos que, para cambiar de una sección a otra ponen algunos silencios o dejan una cortina que se nota que pusieron para unir dos piezas. En Ábrete Gandul, ¿cómo es el trabajo de composición en una pieza extensa? ¿Lo hacen de una sola vez, o toman distintas partes y las van uniendo? (Porque si lo hacen así, les queda súper bien y no se nota).

AA: Yo te diría que, en los últimos años (y te hablo de los últimos discos), probablemente el primer disco «¿Bichos=Dichos?» tenía canciones más estructuradas que venían del origen con el concepto que tenía el Doctor Octava (Mauricio) en esa época. Pero de «Cuentos para Dormir» hacia adelante yo diría que la fórmula ha sido más bien que uno de los integrantes -y han sido básicamente Rodrigo Maccioni como guitarrista y flautista, o Jaime [Acuña] como tecladista, los que han sido más productivos en términos de proponer los temas- viene con una idea, y esa idea puede venir muy estructurada de principio a fin, pero al final se la hacemos pedazos entre todos. Y ahí viene la cosa más grupal, y en lo que termina el tema es algo bien colectivo, pero que justamente tiene que ver con lo que dices, que tenga sentido de principio a fin, independiente que tenga cambios rítmicos o melódicos muy drásticos, que no sea un pegoteo de cosas que no tengan sentido, sino que tenga sentido de principio a fin, en base a la idea original que trajo el compositor. Esa diría yo que es la forma en que enfrentamos la composición. Y bueno, traen la idea, empezamos a trabajarla. Se trabaja como la piensa el compositor, que a veces está de forma tan estructurada (que la grabó en su casa, en un computador, y nos vino a mostrar la idea), que tratamos de entender lo que él propone. Pero respecto de eso, los temas tienen una evolución gigante con las ideas de los demás, y después con los cambios, y al final, sin exagerar, diría que por lo menos un 40% de lo que resulta es grupal, versus la idea original.

PJ: ¿Y con los músicos invitados? Porque en este disco tienen tres músicos invitados. ¿Cómo definen los instrumentos que van a sumar? ¿Lo tienen armado al momento de componer?

AA: No, no. Para qué te voy a engrupir, no somos tan «pro», porque al final eso significa plata, y no ganamos plata con esto. Más bien es buscar… por ejemplo, en el disco Enjambre Sísmico, el invitado fue Leo Arias de Akinetón Retard, y bueno, es porque es amigo mío desde hace muchos años, yo tuve la experiencia de tocar batería con Akinetón en algún minuto de la historia (unos meses, no fue mucho, pero los conozco hace un montón de tiempo). Entonces es más bien por cercanía personal. Y en el caso de Referencias Circulares, si bien no eran músicos que fueran así de amigos de nosotros, sí eran músicos que tenían alguna afinidad. Primero, ellos tenían el interés (cosa que encuentro muy notable de parte de ellos) de participar en cosas muy distintas de lo que hacían habitualmente, que es la música clásica, leyendo partituras. Entonces, el clarinetista fue (y creo que todavía puede ser) profesor de clarinete de Rodrigo [Maccioni], así se conocieron, y él tenía estos contactos con el fagot y con la chelista, quienes querían explorar en cosas distintas. No lucrativas, por supuesto, porque nosotros no les pagamos. Así, los mismos compositores (el mismo Rodrigo o Jaime) eran quienes armaron las líneas melódicas a cada instrumento, y la disposición de los músicos fue mucho más por amor al arte, parecido a lo que hacemos nosotros. Y en este caso, es distinto de lo que puede hacer un músico profesional, que contrata a los músicos que quiere y les arma las líneas que quiere. En este caso fue más bien por la buena onda, que les armaran las líneas, y después de todo eso, después de que grabaran incluso, ahí hubo un proceso de recorte y ajuste. También yo participé activamente en la mezcla de ese disco, así que hubo partes que yo corté, de acuerdo a lo que quedaba mejor en la mezcla. Pero la disposición de ellos fue súper buena onda.

PJ: ¿Habían grados de libertad para que los músicos invitados contribuyeran al disco?

AA: No, al contrario, fue súper estructurado. Ellos tocaron lo que les escribieron, así que ellos iban a tocar lo que estaba en las partituras. Y bueno, ellos saben hacer eso y están acostumbrados, pero el interés de fondo para ellos era tener esa experiencia en un grupo o tipo de música distinto del que tocan habitualmente. Porque son de concierto: por ejemplo, el fagotista tocó en el Festival de Viña, en la orquesta que acompañó a Isabel Pantoja, y el mismo fagotista junto con el clarinetista estuvieron en la orquesta que tocó con Rick Wakeman, en el Movistar Arena, hace algunos años también. Son gente de estudio, de sinfónicas o filarmónicas, pero que tienen interés igual en participar en otras cosas.

Influencias e inspiración musical de Ábrete Gandul

PJ: Sus tres primeros discos parecían muy diferentes entre sí, especialmente el primero, aunque entre el tercero y el cuarto hay diferencias más sutiles. ¿Qué influencias tuvieron acá, en este cuarto disco? Porque claro, uno escucha e identifica King Crimson, hasta cierto punto también Rock in Opposition (por ahí Art Zoyd), pero son influencias que uno infiere. ¿Hubo alguna influencia o algún ánimo especial para este disco? Entendiendo que las influencias siempre están, pero quizá algún sonido que hayan querido destacar…

AA: Primero, es cierto lo que dices sobre las diferencias entre uno y otro. De hecho, nos costó mucho tomar la decisión de mantener el nombre después de que se había decidido ir el Doctor Octava en el primer disco. Y nosotros decíamos «¿Vale la pena o no vale la pena seguir como Ábrete Gandul, o le ponemos otro nombre y partimos de nuevo?» Pero al final seguimos, y eso tiene que ver con lo que me dices, porque tratamos de mostrar en cada disco que vamos evolucionando, o va progresando (que es el sentido del rock progresivo), y que un disco no tiene que ver necesariamente con el que viene cuatro o cinco años después. Y respecto de las influencias, una de las gracias que creo que tenemos como grupo es que el gusto, o el fanatismo que tenemos cada uno de los integrantes es bastante distinto. Entonces, la mezcla resultante abre distintas posibilidades para que lo siguiente sea diferente de lo que ya hicimos. Por ejemplo, yo puedo ser súper fanático de Magma, del R.I.O. y, más recientemente, mucho más metido en el jazz también, y que no quiere decir que sean cosas que yo quiera tocar, sino que tengo como referencias en la cabeza. O sea, yo no me atrevería a tocar jazz, me siento un incompetente en el jazz, pero sí me gusta mucho escucharlo y conocerlo. Rodrigo fue compañero de colegio mío desde tercero básico, y se sedujo con la música cuando ya estábamos terminando la enseñanza media, fanático de Jethro Tull, y empezó a estudiar flauta. Y bueno, la flauta empezó a ser un poquito aburrida, porque es media monótona y limitada en su sonoridad, y desde entonces empezó a tocar guitarra. Y hoy día toca infinitamente más guitarra que flauta. No sé si tocará bien guitarra [risas], pero en tiempo, le dedica más a la guitarra que a la flauta. Y bueno, por sus raíces familiares, muy fanático del rock progresivo italiano, entonces tiene una línea distinta. Jaime viene de otro lado, de Jean-Michel Jarre y cosas más electrónicas. Incluso tocó en algunos grupos pop más atrás. Y por otro lado, Cristián Larrondo tiene orígenes progresivos, pero con raíces más chilenas. Él es nacido y criado en Rancagua, entonces tiene más enraizada en la tierra chilena, entonces su bajo, su stick, tiene harto de eso. O sea, es figura del grupo que tenía, de Mar de Robles. Líder en Mar de Robles, y fue figura ahí, entonces él aporta en eso. Ahora bien, Cristián no ha grabado con nosotros, aunque sí nosotros hemos notado el aporte que hace desde esa experiencia, en nuestros temas antiguos y en los nuevos que estamos haciendo. Tiene un sello súper importante en ese sentido. Entonces, es más bien una mezcla que creo que es la gracia de nuestro grupo, que lo que podemos hacer no es algo en que tratemos de parecernos a alguien o no. Rodrigo también es muy crimsoniano, y en su guitarra se nota mucho eso. Pero si bien a mí me gusta King Crimson y tengo todos lo que hace y me encanta, no es de mis favoritos, y no soy un baterista que ande haciendo algo crimsoniano necesariamente. La mezcla yo creo que es lo que produce lo que somos.

PJ: Rodrigo Pinto, en alguna entrevista, dijo que (y trato de parafrasearlo) su experiencia en Ábrete Gandul le había gustado porque no era «ni tan pajera ni tan técnica», y que la definía como algo visceral. Y eso va quizá en la línea de lo que cada uno quiere aportar, de lo que cada uno se siente en condiciones de aportar, de lo que le gusta, y esa mezcla finalmente es lo que define el sonido de la banda.

AA: Sí, tal cual. Y el «Ro», es decir, Rodrigo Pinto, es un súper buen ejemplo de eso, porque él, primero, generacionalmente estaba súper lejos de nosotros, porque es mucho más joven que yo, o que Rodrigo Maccioni, incluso que Jaime. Y llegó como un «pendejo» a tocar con nosotros. De hecho, no tomaba ni cerveza en esa época, era casi santo. Pero tenía una creatividad y una fijación muy especial con los sonidos, con usar efectos de manera rara. O sea, no usaba los pedales de una manera normal, sino especial, entonces fue una súper buena contribución para nosotros, en el sentido sonoro en Cuentos para Dormir, y también conceptualmente, de abrirnos a cosas distintas. O sea, no usar los pedales y los sonidos como se usaban convencionalmente, sino de tratar de explotarlos un poco más allá. En eso Rodrigo fue importante, y es todavía parte de lo que él hace. Si bien tiene una raíz que ha seguido explotando en términos de las raíces más folklóricas, en lo tecnológico él sigue siendo un explorador de los sonidos, de usar los pedales y los efectos.

Historia de Ábrete Gandul en el contexto chileno

PJ: Ustedes creo que forman parte de una generación que, desde fines de los 90, como Tryo, Matraz, en que aparecieron muchas bandas chilenas en distintas vertientes del progresivo, como Octopus más al lado del metal, o los mismos Akinetón Retard. ¿Qué crees que ocurrió que permitió ese resurgimiento del rock progresivo en la escena chilena?

AA: De verdad, nosotros venimos de antes. Con Rodrigo [Maccioni], como éramos compañeros de colegio, hemos tenido montón de grupos antes, y con muchos de ellos no hay ni siquiera grabaciones. Tuvimos a fines de los 80, o quizá a principios de los 90, un grupo que se llamaba «Epitafio», con el que hicimos varias cosas y tocamos. Después, a mediados de los 90, tuvimos «El Quinto Dual», con el que nos fue más o menos bien. Tuvimos algunas exposiciones en medios más masivos. Nos ganamos un teclado, creo que era Kawai, en el programa de música que tenía Televisión Nacional en esa época, llamado «Sábado Taquilla».

PJ: Ah, ya, con Jorge Aedo.

AA: Sí. Y en algún minuto hubo un concurso, mandamos un demo, y nos ganamos el premio, ganamos el teclado y salimos más de 30 segundos en la televisión con el tema que habíamos hecho.

PJ: Notable, buenísimo.

AA: Pero bueno, y después de eso con el Quinto Dual también hicimos cosas interesantes. En esa época había un canal de televisión que se llamaba «Rock&Pop», y tuvieron un concurso, en el que el canal nos grabó y pagó una grabación en estudio de un tema, con un videoclip. Nos ganamos eso, hicimos la grabación de estudio y el videoclip, tuvimos de «diva» a Mónica Godoy. Yo todavía tengo eso en VHS, no está en un formato muy moderno, pero tenemos a Mónica Godoy de estrella en nuestro videoclip de esa época con el Quinto Dual. Y después de eso, tuvimos algunos periodos en que tocamos cosas distintas, yo partí alrededor de 1999 con el Doctor Octava y otros músicos armando proyecto que terminó siendo Ábrete Gandul, y después incorporé a Rodrigo, con quien ya nos conocíamos desde niños. El Doctor Octava se fue a hacer sus cosas independientes, y desde ahí hasta esta época hemos estado [con Ábrete Gandul]. Pero hay harta historia. Y volviendo a tu pregunta, yo creo que nosotros, en alguna época que creo que fue con el Quinto Dual, hicimos el Primer Encuentro de Rock Progresivo Chileno con dos grupos más: un grupo con el que de verdad no me acuerdo el nombre, pero era un grupo de rock progresivo de estilo Pulsar, medio francés, medio oscuro. Y con otro grupo que sonaba un poco a Marillion [Nota: la nombra, pero el audio de la grabación no permite escucharlo correctamente]. Eso debió haber sido a mediados de los 90, y ya nosotros estábamos metidos en esa onda y seguimos en esa onda. Por suerte no necesitamos vivir de la música, podemos darnos el lujo de hacer lo que nos guste y no lo que vende, entonces hemos mantenido ese espíritu de seguir haciendo cosas que demuestran lo que nosotros queremos expresar, pero no pensando en el resultado en términos económicos. Porque cada uno tiene su pega [trabajo] por otro lado, y sobrevivimos de lo que trabajamos por otro lado, pero nos da el privilegio de hacer lo que queremos hacer en términos musicales.

Nuevas canciones y nuevas ediciones

PJ: Y bueno, de hecho, me he fijado en un patrón (que espero que no sea un patrón): en que el primero y segundo disco pasaron 5 años. Entre el segundo y el tercero pasaron 6, y entre el tercero y el cuarto pasaron 7. Entonces, yo digo que no quiero esperar hasta el 2026 para ver algo nuevo de Ábrete Gandul. ¿En qué está Ábrete Gandul actualmente?

AA: [risas] Mira, nosotros siempre hemos tenido la expectativa de ser más rápidos entre un disco y otro, pero nunca nos ha resultado. Entre lo que nos demoramos por el modelo de composición en que uno trae la idea, la empezamos a trabajar, la cortamos, la separamos, la volvemos a armar, en que cada uno mete ideas… eso es lento, por un lado. Por otro lado, tampoco nos ha resultado mucho el que el compositor principal llegue con una idea, y por muy estructurada que esté, que nos diga a todos los demás lo que tenemos que hacer. No nos resulta tampoco. Entonces, la cosa es definitivamente colectiva, aunque sí reconociendo que es uno el que pone la idea principal. Y en lo que estamos ahora, hasta fines de 2019 estábamos empezando a sacar, a componer temas nuevos en este mismo esquema del que venimos. De hecho, hay dos temas que están más o menos avanzados. Pero con la pandemia y todo eso dejamos de juntarnos, dejamos de ensayar… o sea, nos seguimos juntando por esta misma vía [online], pero en la rutina de ensayo y de composición ya hace un año quedamos más o menos parados. Y tampoco nos funciona mucho el hacerlo virtualmente o por separado, porque en general, como te contaba al principio, a nosotros nos funciona el estar juntos y el probar cosas y opinar, entonces no es una cuestión que «te mando una línea para que tú pongas una batería encima». No funciona eso, no es Ábrete Gandul. Entonces estamos súper frustrados de no poder juntarnos, pero a la expectativa de poder juntarnos y seguir avanzando. Y bueno, mantenemos contacto, todavía tenemos nuestros instrumentos metidos en una sala de ensayos, en la comuna de Santiago, donde no podemos ir a tocar porque estamos en cuarentena y ha estado en cuarentena casi todo el año. Estamos ahí, pero no hemos entregado la sala, no vamos a bajar la guardia, porque es lo que nos gusta.

PJ: Y por ejemplo presentaciones… entiendo que estamos complicadísimos con la pandemia, pero ¿no hay ninguna opción, o han visto alguna posibilidad de hacer algún concierto online, cosas así?

AA: Lo hemos conversado, pero en realidad es medio mentiroso. Por ejemplo, no sé si te metiste al Santiago Art Rock, a la última versión.

PJ: Sí.

AA: Todos al final son videoclips, que los ponen ahí en vivo en un momento, pero no es que estén todos tocando en vivo ni mucho menos. De hecho, el bajista nuestro, Cristián, estuvo ahí con su grupo, con un par de proyectos que tiene con Bizirik. Y claro, él mismo lo hizo, y de hecho son canciones que él hizo durante la pandemia, sin siquiera juntarse con la gente con la que participó, sino que cada uno grabó en su casa, sus pistas, las juntaron y después hicieron una grabación, cada uno haciendo la mímica de tocar su instrumento para armar el videoclip. Y eso es lo que salió ahí. Entonces, no es el formato que queremos. En el fondo, preferimos esperar, eso es lo que te quiero decir. Preferimos hacerlo más tradicional, en vivo. Probablemente, de aquí a la próxima semana publiquemos un video de la última presentación que hicimos en la SCD Plaza Egaña, que fue lo último que hicimos en mayo de 2019, y que está grabado en audio, en video, está súper bueno. Hemos puesto algunas cosas en la red. Aprovechando el segundo aniversario de ese concierto vamos a tirar algo nuevo para que se vea. Y la otra novedad, es que estamos súper cerca de sacar el último disco en vinilo también, el Referencias Circulares. Así que eso también puede ser algo interesante.

PJ: ¿Para esa edición se mantendrían como grupo autoproducido?

AA: Sí, sí.

PJ: ¿Ya no quieren nada más con algún sello?

AA: [Risas] No, no, ha sido… mira, el primer disco, ¿Bichos=Dichos? lo sacamos nosotros. En el segundo, Cuentos para Dormir, nos apoyó Hugo Ilabaca, que es el dueño de la disquería que está en Lyon, la disquería Kraftwerk, y él apoyó en parte ese disco, el lanzamiento de ese disco. Fue súper importante en ese momento. El tercer disco lo hicimos nosotros y, por unas redes que tenía yo, conseguí que lo editara un sello italiano especialista en rock progresivo, que es de Marcelo Marinone. Él tenía dos sellos: de rock y una versión más experimental que es donde editamos nosotros. Y el último lo sacamos nosotros no más. Lo ofrecí a un par de opciones un poco especializadas afuera, pero estaban todos complicados económicamente. O sea, el mismo sello italiano que editó el Enjambre Sísmico estaba medio complicado ya, por el hecho de que no se estaba vendiendo mucho disco en formato físico, sino que es todo mucho online, entonces no había mucha posibilidad de que entraran proyectos nuevos. Así que bueno, si podemos seguir dándole… y lo que te cuento del vinilo, o sea, el disco está grabado, está más o menos hecho el arte, entonces es sacarlo con un sello pequeño, que en el fondo nos hace las copias y podemos hacer algo en conjunto. Pero por ahora es eso. Y seguir componiendo para sacar el quinto. Mientras podamos avanzar, está todo bien.

Discos físicos y formatos digitales

PJ: O sea, fieles al formato físico.

AA: Sí, sí.

PJ: Por ejemplo, por Bandcamp, ¿no han visto opciones así?

AA: De hecho, yo me resistí harto. Pero estamos no en Bandcamp, pero los cuatro discos completos están en Spotify, en Apple Music… en las plataformas típicas de descarga están. Y eso debe ser desde hace unos dos años atrás, que subimos todo ahí.

PJ: ¿Y eso es conveniente en términos de los contratos, del dinero que les llega por reproducción…?

AA: O sea, son centésimas de centavo los que te llegan por cada reproducción, pero al final es mejor estar que no estar. Porque claro, por YouTube, por Spotify, por Apple Music te llegan algunas regalías por cada reproducción. Es muy poco, pero en definitiva es mejor que nada.

PJ: Preguntaba porque hartos artistas se están yendo más a Bandcamp, incluso algunos están sacando derechamente su música de Spotify y de otras plataformas tradicionales.

AA: Sí. Pero no estamos todavía en eso, porque como tú decías recién, somos más tradicionales en el formato físico. El CD, el disco, lo que sea. En el fondo, es la forma de escuchar música que tenemos nosotros mismos, o sea, yo escucho mucho disco físico, vinilos, CD, entonces va por ahí esa idea. Pero no sé, si el negocio va por Bandcamp, tendremos que ir por ahí, no hay otra.

PJ: Por lo menos los días viernes, todas las compras que se hacen por Bandcamp quedan íntegramente para los artistas, por eso varios artistas han migrado para allá. De todos modos, yo creo que los seguidores de Ábrete Gandul van a estar felices con el vinilo, y ahí vamos a estar nosotros en ProgJazz atentos.

AA: Sí, está confirmado. No sé cuándo va a estar listo físicamente, porque recién estamos empezando a adecuar el diseño de la carátula para el vinilo, después hay que mandarlo a hacer, pero de que va, va.

PJ: O sea, podemos esperar el 2021 con una edición en vinilo.

AA: Sí, de todas maneras.

Para finalizar

Agradecemos el tiempo, disposición y buena onda de Antonio Arceu. Este disco pueden escucharlo en Spotify o en YouTube. También puedes encontrar nuestra reseña del disco en este enlace. Estaremos atentos a las noticias que nos brinden!

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