Genesis y «Foxtrot»: La historia se escribe en piedras santas

Seamos realistas. Genesis para 1971 en el Reino Unido no estaba yendo hacia ningún lado. Este (ahora) mitico nombre ya tenía casi cinco años de trabajo a sus espaldas, pero aún tenía ventas muy pobres. Ni siquiera el quinteto en su formación mas clásica, esto es, Peter Gabriel, Steve Hackett, Tony Banks, Mike Rutherford y Phil Collins lograba llenar un pub de cien personas.

Nada hacia presagiar que habrían de ser profetas en otra tierra. Una tierra de pasta y pomodoro que les devolvería la fe y la confianza en si mismos. Mientras en UK no pasaba nada, «Nursery Cryme» (1971) había trepado sin ningún tipo de promoción al nº 4 de las listas italianas.

Genesis, sin tener nada que perder y mucho que ganar, desembarcó de inmediato en abril de 1972 para una gira relámpago de dos semanas por el pais de la bota, tocando en total ante 20.000 (!) asistentes en todo el tour. A la vez, conocerían a un fanático itálico radicado en el Reino Unido llamado Armando Gallo, que los inmortalizaría con fotografías, y se convertiría en el biógrafo oficial de la banda de acá en adelante, o por lo menos, hasta 1980.

Su libro Genesis the evolution of a rock band salido en 1978 (y su posterior actualizacion I Know What I Like de 1980) ha sido la fuente primaria a nivel mundial de la historia y detalles de los primeros años de la agrupación, y también ha servido de bibliografía para realizar esta entrada. Además de eso, Gallo nos regaló la constatación audiovisual de que, al sur de los Alpes, el barroquismo de sus historias conectaba con la tradición operática local, incluso si la mayoría no entendía una sola palabra de inglés.

Por cierto, tenemos una entrevista suya subtitulada en nuestro canal de YouTube. Te la dejamos acá.

Ese baño de masas dio a Peter Gabriel el impulso escénico que necesitaba. Noche tras noche comenzó a afeitarse una entrada central arriba de su frente, añadiendo delineador y un collar egipcio hasta revelar la primera encarnación de su personaje «alienígena».

Por mientras, en la isla británica, Charisma Records intentaba otro tipo de estrategia para darles mayor visibilidad. Se lanzó el single “Happy the Man” convencidos de que el folk pop que le estaba dando tantos réditos a Lindisfarne, daría frutos a sus colegas de sello. Esto tampoco funcionó.

Ya de vuelta en el Reino Unido, la banda se apostaba a grabar lo que sería su próximo trabajo, esta vez con el productor e ingeniero de sonido Bob Potter, de los recien mencionados Lindisfarne. Potter fue fulminantemente despedido por desaveniencias estilísticas con la banda y sustituido por David Hitchcock, quien venía de grabar con Caravan el espectacular «In the Land of Grey and Pink» (1971), por lo que tenía mayor afinidad con las piezas largas y estaba más dispuesto a dejar que la banda se expresara libremente. De hecho, fue pieza indispensable para armar la nueva épica de «Supper’s Ready».

Durante los ensayos desfilaron piezas que nunca llegarían al LP, como la bien conocida a estas alturas “Twilight Alehouse”, la mas oscura “Going Out to Get You”, e incluso unos primeros esbozos de «A Trick of the Tail«, «Firth of Fifth» y «I Know What i Like«, que ilustran la encrucijada estética en la que Charisma estaba con ellos, ya que eran demasiado complejos para Top of the Pops, pero demasiado eléctricos para la escena folk. Además, se tocaron algunas piezas que finalmente llegarían a «Voyage of the Acolyte» (1975) de Steve Hackett, como «The Hermit» y la parte final de «Shadow of the Hierophant«.

Mas allá de eso, la banda, y sobretodo Peter, comenzaron a sentir que este era el disco que siempre habían querido grabar. Si bien las cosas no se alejaban tanto de sus dos predescesores, se observaba una especie de compleción de todas las ideas primordiales que el Genesis clásico le sabría regalar al mundo.

El arte sería otro notable punto a destacar. Paul Whitehead, colaborador artístico de los primeros años, tuvo la tarea de crear la icónica portada, y también bautizar al trabajo como «Foxtrot«. En él, observamos una multitud de detalles que nos dejan extenuados visualmente, tratando de representar todo el legado de Genesis hasta entonces de forma ilustrativa.

Respiremos hondo. Se puede observar el entorno de playa de «Can-Utility and the Coastliners«, con una inteligente referencia cruzada al famoso deporte de las clases altas británicas de la caza del zorro (con sabuesos incluidos) y los cuatro jinetes del apocalipsis de la épica final (uno de los jinetes siendo el alien de «Watcher of the Skies«), mientras se incluye un caballo blanco, referencia biblica del Anticristo. Tambien vemos otras referencias a la suite que cierra el LP, como siete figuras humanas en sudarios blancos, provenientes de la letra de los siete hombres santos envueltos.

También vemos otros detalles. Se observan los edificios de bloques de «Get Em Out By Friday«, como así también al mismísimo Peter Gabriel en bicicleta llegando a grabar; algunas referencias lejanas a Cynthia de «Nursery Cryme» – disco que reseñamos acá -; y sumergidos en el mar, el perejil gigante Heracleum Mantegazziani y el mazo de Criquet.

Sin duda, y mereciendo párrafo aparte, tenemos a esa mujer de vestido rojo con cabeza de zorro, siendo el ícono mas llamativo y críptico de la ilustración. Es un personaje proveniente del zorro en las rocas de la letra de «Willow Farm«, que se entrecruza con la ya mencionada caza del zorro; unido a un cuerpo de mujer, jugando con el término en inglés de foxy lady que vendría siendo una mujer atractiva y seductora.

Si bien la banda no sudó de emoción con la nueva portada, a Peter le gustó tanto ese peculiar personaje zorro-mujer, que lo adoptaría sin apenas cambios para actuar sobre el escenario. Ahondaremos en esto, mas adelante.

Finalmente «Foxtrot» estuvo disponible en las disquerías a partir del 22 de septiembre de 1972, con la rotunda identidad sinfónico dramática que conocemos, regalándole a Génesis su primera entrada en el Top 20 británico (nº 12) y la corona de superventas en su querida Italia. La prensa lo entendió enseguida, y después de medio lustro de apenas sobrevivencia, la chispa había prendido y comenzaba a escribirse en piedra este nuevo arquetipo del progresivo británico.

El disco

Esta verdadera vaca sagrada abre con “Watcher of the Skies”, una pieza de Tony Banks inspirada en la ciencia ficción clásica de los años 50′.

Entramos en un trance inmediato con ese potente mellotrón recientemente comprado a King Crimson, expresando acordes absolutamente trascendentales, quizás los más cautivantes de todo el catálogo de Genesis. Los arpegios van cambiando sutilmente de tonalidad reflejando las emociones del alienígena protagonista, con su expectación y determinación por la misión, así como la melancolía por lo que ha dejado atrás.

La letra, inspirada en los relatos de Arthur C. Clarke y asociado también a su novela «Childhood’s End», imagina la llegada de un visitante intergaláctico a una Tierra vacía, acompañado de ese patrón de batería de Phil casi en código Morse. Este vigía de los cielos es un ejemplo eximio de la enorme musicalidad de la banda y su creciente influencia literaria y mitológica.

En contraste, “Time Table” es mucho menos ampulosa, siendo una balada sobria centrada en pianoforte. La letra adopta una voz narrativa de objetos inanimados, con mesas talladas en roble y copas doradas que sobreviven al paso del tiempo. Con un aire barroco pop heredero de The Beatles y los arreglos de Brian Wilson (Banks era un enorme fan de los Beach Boys), la pieza evoca imágenes medievales de caballeros y doncellas entregados al honor y la lealtad en tiempos antiguos.

La primera pieza extensa del disco es una sátira mordaz compuesta casi al final de las sesiones de «Foxtrot». Presentado como una especie de mini ópera, “Get ’Em Out by Friday” cuenta la historia del avaro terrateniente John Pebble, que obliga a sus inquilinos a mudarse a una nueva ciudad planificada llamada “Harlow, New Town”, lo que sería para él, un jugoso negocio.

El formato juega con diálogos teatrales entre personajes, unido a guiones de alquileres encarecidos, anuncios futuristas de un gobierno todo poderoso en la televisión, y programas estatales que encogen a las personas para que quepan en mayor número en las nuevas torres de bloques, ilustrando critica social con humor negro.

Estas nuevas torres de bloques corresponderían a un nuevo sistema soviético de viviendas estatales de «armado fácil» que comenzaría a exportarse durante los 70′ a varias partes del mundo, reflejando el miedo del mundo occidental a la URSS de ese entonces. Con este humor irónico, Genesis introduce aquí recursos teatrales y narrativos que volverán en el futuro.

Steve Hackett toma el protagonismo compositivo en “Can-Utility and the Coastliners”, siendo un famoso relato sobre el rey danés Canuto II. Por si alguna vez quisiste saber que significaba ese titulo tan raro, es un juego de palabras entre Canute y utility (utilidad), mientras la letra nos cuenta de alabanzas al monarca que, según la leyenda y tal como Moisés, intentó mandar a retirarse las mareas para demostrar su poder.

El resultado es un collage sonoro de aires medievales, como si un tapiz antiguo cobrara vida en diversos fragmentos. Mientras el mellotrón simula vientos arremolinados, el pedal bass de Rutherford retumba imitando el golpeteo de las olas contra la costa. Esta pieza de ingeniosa factura tiende un puente entre los mitos clásicos tan adorados por estos británicos y la imaginería oscura que caracteriza al resto del disco, mientras que no por nada fue la escogida por Steven Wilson para recrearla en el maravilloso «Genesis Revisited II» (2012).

Acto seguido llega “Horizons”, un interludio instrumental acústico puro obra de Hackett. Esta breve gema comienza con el tema central del Preludio de la Suite n.º1 en Sol mayor de Bach (BWV 1007), transcrito para guitarra por Julian Bream. Hackett usa esta base para desarrollar un motivo propio dulce y luminoso.

Steve quedó tan satisfecho con “Horizons”, que la sigue interpretando hasta el dia de hoy en sus shows, describiéndolo casi como el alba matinal antes de la gran fiesta, como un aperitivo perfecto que despierta los sentidos.

Un aperitivo necesario, para que no nos pille con el estómago vacío lo que viene al colocar la cara B del LP.

La cena está servida

La cara B de «Foxtrot» está consagrada para lo que la mayoría considera como el magnum opus de Genesis. La épica suite de 22 minutos “Supper’s Ready” está dividida en siete secciones canónicas, desde “Lover’s Leap” hasta “As Sure as Eggs Is Eggs”, narrando un viaje místico entre lo personal y lo apocalíptico. Inevitable será dedicarle varios párrafos a semejante obra faraónica.

La génesis (jeje) del tema remite a un concierto de julio de 1972, donde Tony Banks bosquejó en su guitarra la pieza de apertura durante una pausa en Cleethorpes, y Gabriel, inspirado por un mal viaje de LSD junto a su esposa Jill, compuso aquella letra surrealista. En este primer segmento, una guitarra acústica verdaderamente hipnótica introduce a dos amantes, reflejando la confusión y el terror de la visión psicodélica original: juro que tu cara está cambiando, no se ve muy bien. Peter diría mas tarde que veía que la cara de Jill parecía la de un demonio.

Al escuchar el sonido de los automoviles disipandose en la noche, también tuvo la visión de siete hombres santos envueltos en sudarios, cosa que también ocurrió en su mal viaje. Esto daría pie en la pieza, a que el Apocalipsis, está por desatarse, mientras Peter y Jill se convierten en Adán y Eva, enfrentándose al mal y tratando de librar a la mujer de esta posesión demoníaca.

La historia prosigue con “The Guaranteed Eternal Sanctuary Man” e “Ikhnaton and Itsacon and Their Band of Merry Men”, donde los protagonistas llegan a un pueblo dominado por un falso profeta que promete sanación con una cucharada de milagros (expresión inglesa que equivale a un puñado de milagros), ya que es un científico supersónico y el santificado eterno. Aparecen entonces sus secuaces Ikhnaton e Itsacon —un autoproclamado rey egipcio y un charlatán tramposo— caricaturizando el abuso de la fe religiosa y la manipulación colectiva que hará el Anticristo en los dias finales.

Si alguien no esta dispuesto a incorporar los mantras de aquellos falsos hombres de fe, entonces tiene que preparase para la guerra, cosa que queda establecida con esos bang bang bang de Gabriel.

Musicalmente, estas partes combinan ritmos cuasi marciales y ambientes oscuros, con unos coros infantiles de fondo y cambios de tempo repentinos que preparan el terreno para una transición inesperada. Aquellos niños que suenan, por cierto, eran de una escuela cercana al estudio, y fueron pagados por sus servicios a cinco libras esterlinas cada uno. No como los de «Another Brick in The Wall Part 2». Aprende Roger.

Bromas aparte, luego de la batalla y muchos muertos inocentes mediante, ambos protagonistas se encuentran en una laguna frente a una meseta verde, mirando sus reflejos, hasta que se convierten en unas angiospermas. Clara referencia al mito griego de Narciso, un favorito de la banda.

¿Y que es la angiosperma?, pues, 🗣️ a flower!; así “Willow Farm” llega insólitamente, pero con cierta «coherencia» para el relato total. Gabriel se disfraza de dicha flor, referenciando a un antiguo programa de titeres de los 50′ llamado Bill and Ben the Flowerpot Men, mientras los versos se transforman en relatos infantiles y fragmentos absurdos, con un Gabriel administrándose helio para doblarse con esa voz aguda y cómica. Al final de “Willow Farm”, los personajes se convierten en semillas de flores enterradas en la tierra, preparando el fin de la fábula.

De ahí emerge una sección que haría escuela para todo el rock progresivo: “Apocalypse in 9/8 (Co-Starring the Delicious Talents of Gabble Ratchet)”, con Hackett dando el puntapié inicial con su guitarra que evoca a las trompetas de los ángeles, desatando las plagas sobre la humanidad que aparecen en Apocalipsis 8:2-6.

A medida que la música se vuelve mas solemne, Gabriel imbuido en su personaje de Magog recita las calamidades, mencionandose este Gabble Ratchet, o almas condenadas en el folclore británico. La línea de el 666 ya no está solo mientras Banks dispara esos arpegios de teclado, realmente hiela la sangre. La intensidad crece hasta culminar con la caída de Satanás ante el triunfo de Jesus; mientras Hackett logra ese rugido de guitarra que anuncia la conclusión de la batalla.

En el tramo final de “As Sure as Eggs Is Eggs”, se da paso a un clímax triunfal, donde Satanás es encadenado y los dos amantes retornan a sus cuerpos originales, viendo como el señor de señores, rey de reyes, establece la Nueva Jerusalén.

Un ángel sentado en el sol, llama a todos a la cena, que finalmente está servida.

El teatro en vivo

La gira de promoción de Foxtrot, entre fines de septiembre 1972 y agosto de 1973 fue fundamental en consolidar su estilo teatral ultra británico, y aumentar su notoriedad, especialmente en Europa y Norteamérica.

Fue a comienzos del tour, en Dublín, el 28 de septiembre de 1972, cuando Gabriel sorprendió por primera vez al público (y a sus mismos compañeros de banda) con una aparición inesperada, cuando durante el final de «The Musical Box», emergió del fondo del escenario ataviado con ese vestido rojo —prestado por su esposa— y una máscara de zorro, recreando literalmente la portada del álbum, como te comentamos mas arriba.

La imagen fue tan potente que pronto acaparó titulares en revistas musicales como Melody Maker, provocando un aumento inmediato en la atención mediática hacia la banda. Con todo esto, Genesis pasó de ser un telonero más de otros artistas mas exitosos de Charisma, a ser el cabeza de cartel, incluso por encima de los populares Lindisfarne.

Desde entonces, Gabriel llevó su imaginación escénica a nuevas alturas, y de acá, las cosas no pararían de mejorar. En piezas como «Watcher of the Skies», se presentaba con una capa de murciélago y maquillaje fosforescente representando al alienígena de la canción, mientras que en «Supper’s Ready» asumía distintos personajes, incluyendo un arcángel, la ya mencionada flor y hasta la figura biblica de «Magog» con un célebre casco de puntas rojas, que simbolizaban las cuatro esquinas de la tierra que verían el apocalipsis pasar delante de sus ojos. En aquel final apoteósico, y en ciertas fechas, se colgaba desde un cable que lo ascendía a los cielos.

Obra maestra

Bill Bruford diría por aquella época que para él, Genesis era una especie de punto medio entre Yes y King Crimson pero que no lograba ni lo uno, ni lo otro. Ya no más, puesto que «Foxtrot» marcó el punto de despegue de Genesis como supergrupo progresivo de referencia de los 70′, con una voz única y muy particular.

«Foxtrot» además representó el punto de inflexión en el que la banda comenzó a trascender los límites del prog rock como «entretenimiento estático», integrando música, teatro y narrativa en una experiencia escénica total. Una banda, sencillamente, inolvidable.

La historia comenzaba escribirse en piedras santas.


ProgJazz es un colectivo unido por la amistad nacido en 2007, y que busca difundir música sobre la base del rock progresivo, el jazz, la música de vanguardia y todos sus géneros asociados.

You may also like

Comments are closed.