«The Last Pink Glow» de Rocking Horse Music Club, la belleza está en los detalles

A saber, Rocking Horse Music Club es un colectivo de músicos provenientes de New Hampshire, Estados Unidos, dirigido por el productor y compositor Brian Coombes junto al vocalista Justin Cohn, entre otros colaboradores. Esta agrupación toma el nombre del Rocking Horse Studio, ubicado en dicha ciudad y propiedad de Brian, quien tiene amplia experiencia en producción de trabajos musicales.

Si bien la banda fue formada en 2018, está llena de lo que podríamos llamar «almas viejas». Además de contar con Cohn en voz principal, guitarra acustica, y Coombes en teclados y también voz, contamos con Harrison Foti en batería, Brenden Harisiades en bajo, Myron Kibbee y Mike McAdam en guitarras, Cade Reimer en piano, guitarra y voz, Andrew Rotunno en guitarras y voz, Eric Wagley en batería; y Simon White en instrumentos de viento madera.

Por cierto, un rocking horse alude a un caballo de madera; una imagen nostálgica, infantil, evocadora, que encaja mucho con la estética melancólica y literaria del proyecto.

Esta clan de músicos ha destilado un disco que hoy ocupa nuestras líneas, «The Last Pink Glow: An Interpretation of Jack Kerouac’s The Haunted Life» lanzado el 9 de mayo de 2025, siendo su cuarto trabajo y siguiendo la línea de proyectos anteriores narrativos de larga duración como «Circus of Wire Dolls» (2022) .

Debemos destacar la fuerte conexión de este ensamble con Genesis y varios ex integrantes del mismo. La banda ya rendía homenaje a Anthony Phillips en 2019 y ha trabajado en el pasado con Steve Hackett. También han desfilado otros nombres importantes como John Helliwell (Supertramp), Greg Hawkes (the Cars), Kenwood Dennard (Brand X), Noel McCalla, Chris Difford (Squeeze), David Cross (King Crimson), Tim Bowness, John Hackett, Amy Birks, Sing Gospel, entre otros.

Este nuevo disco tampoco es la excepción, ya que Tony Banks es el invitado estelar, coescribiendo y tocando en “The Haunted Life”. Este es un pequeño gran detalle, ya que Tony no suele hacer muchas apariciones invitadas. Asi, «The Last Pink Glow» fue compuesto y grabado principalmente en 2024 en el ya mencionado estudio de Rocking Horse, con sesiones suplementarias en los estudios Abbey Road y Angel de Londres.

Coombes, además de productor, firma la mayoría de las canciones junto con sus compañeros (Cohn, Gochez, Harisiades, McAdam, Kibbee, Wagley) y como el lector habrá anticipado, estamos ante un disco conceptual basado en el libro sin finalizar de Jack Kerouac «The Haunted Life» (antes de ser parte del movimiento beatnik), con permiso del albacea literario Jim Sampas.

De hecho, las letras incorporan extractos textuales del libro, por lo que Kerouac figura en los créditos líricos de la mayoría de temas.

La producción es realmente ambiciosa y digno de cualquier laureado disco de rock progresivo, incluyendo arreglos orquestales con cuerdas grabadas en Abbey Road y otros meticulosos detalles de estudio, como Mellotron, vocoder, mandolina, arpa, clarinetes, secciones de metales, coros; y mezclas limpias que equilibran esta suerte de prog directo y elegante, con pasajes acústicos y ambientales.

Digamos, para ser un disco de prog norteamericano, suena a nuestros oídos como bastante inglés. En todo caso, el adn estadounidense no está ausente del todo, ya que el bajista Brenden Harisiades y el guitarrista Myron Kibbee añaden texturas de slide y mandolina en ciertas piezas.

La nota de prensa oficial destaca el proceso ecléctico y libre de etiquetas que define el álbum, siguiendo la misma filosofía de sus anteriores trabajos. Justo como nos gustan en ProgJazz.

Las canciones

Haunted” nos introduce de lleno a una verdadera cinematografía con guitarra arpegiada y atmósferas de sintetizador. Acá, el vocalista Justin Cohn entra con un tono melódico, creando una pieza épico con estribillo pegadizo, y notamos de inmediato que el color de su voz es totalmente apropiado para este tipo de música.

Esta pieza directa abre la historia sumergiendo en la nostalgia del verano de 1941, usando progresiones ascendentes

Un interludio electrónico de ritmo cadencioso es lo que nos depara “It’s the Small Things”. Incluye una elegante trompeta de Wes Thurber y guitarras con swing; recordando a un número lounge vintage. El ambiente relajado, casi como de banda sonora de película de época, refleja la atención a los detalles cotidianos de la vida juvenil por parte del protagonista.

Entramos a uno de los platos fuertes. Es que la bellísima y melancólica “The Haunted Life” es todo lo que está bien en el prog melódico moderno; y era que no, ya que está coescrita e interpretada en el piano por Tony Banks.

Y es que esas progresiones armónicas típicas de Banks que aprendimos a amar desde las épocas mas legendarias de Genesis, unido a la sentida interpretación de Cohn, nos da un combo realmente irresistible. Realmente no habría desentonado en ninguno de los mejores discos solistas de Tony.

Acá la letra refleja la melancolía del personaje principal y sus propios fantasmas existenciales, con un coro evocador que se repite como un heptacordo nostálgico de una noche de verano. Seguramente hará las delicias de cualquier proghead amante del sonido progresivo clásico (y no se pierdan el video oficial).

La balada de “If We’re Silent & We Listen” tampoco se queda muy atrás, con esos apropiados arreglos orquestales grabados en Abbey Road, unido a un ambiente folk country que agrega violonchelo, violín y arpa en capítulos alternos, creando una sensación dramática.

La lírica evoca el silencio prebélico, subrayando el dramatismo de la guerra inminente y la ansiedad adolescente.

The Ballad of Joe Martin” es lo mas estadounidense que rozará el disco (junto con el blues que vendrá después), con esos slide y mandolina de Myron Kibbee recordando poderosamente al rock sureño. Acá Cohn endurece levemente su voz con matices country/rock, mientras el piano honky tonk nos recuerda a Bruce Hornsby o Tom Petty con tintes del cactus country de la costa oeste.

El pop rock funky de “Changing Channels” nos anima con su reflexión de metamorfosis personal, mientras se se apoya en un pegadizo estribillo, manteniendo siempre el tono melódico general del disco.

En contraparte, “The Ballad of Wesley Martin” es lenta y sombría, con guitarras limpias y una melodía nostálgica. A destacar el logradp solo de clarinete de Kate St. John. La pieza transmite con éxito la tristeza contenida al separarse de un hermano.

Splitting Atoms” es un prog rock intenso para que nos sacudamos un poco. Baterías potentes, guitarras distorsionadas sin caer en el metal y cambios de métricas, correspondiendo al conflicto interno de los protagonistas, con letras que sugieren ruptura.

El pop ligero a la ELO se establece con “Restless Wanderers”. Actúa como interludio que prepara el cierre, evocando la inquietud de los jóvenes por viajar o huir.

El alivio bluesero lo propone “Big City Small Town Blues” siendo justamente un blues rock muy norteamericano. A veces incluso nos puede traer a la memoria sonidos de ZZ Top o Dr. John.

En todo caso, aquello era solo tentempié para el gran cierre final de “The Last Pink Glow” y sus doce minutos de duración. Es que al estilo de las mejores suites del prog rock, alterna pasajes intimistas con momentos de pleno ensamble. Representa la conclusión de la historia, el último resplandor del verano antes del invierno, cerrando el concepto con un emotivo adiós instrumental y vocal.

A tener en cuenta

«The Last Pink Glow: An Interpretation of Jack Kerouac’s The Haunted Life» nos muestra a Rocking Horse Music Club como una fuerza a tener en cuenta en el rock progresivo narrativo contemporáneo. Su cuidadosa producción, riqueza melódica, composición elegante y diversidad estilística capta con fidelidad la melancolía de Kerouac, resultando en una experiencia auditiva totalmente placentera.

Recomendado para los progheads mas románticos que disfruten mayormente una pieza bien compuesta, antes que virtuosismo salvaje a raudales.


ProgJazz es un colectivo unido por la amistad nacido en 2007, y que busca difundir música sobre la base del rock progresivo, el jazz, la música de vanguardia y todos sus géneros asociados.

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