«Grimaces» de Mona Lisa (1975): cuando el teatro se hace música

Mona Lisa - Grimaces (1975) album cover

 

Mona Lisa fue una banda originaria de la ciudad de Orleans, ubicada en el centro norte de Francia. Sus inicios se remontan a 1974, cuando estuvo conformada por Dominique Le Guennec en flautas y voz principal; Christian Gallas en guitarra y violín; Gilles Solves en guitarra acústica y eléctrica; Jean-Luc Martin en bajo; Jean-Paul Pierson en teclados, guitarras y coros; y Francis Poulet en batería y percusiones. Aquel mismo año lanzan su disco debut, L’Escapade, el cual posee tintes oscuros y por momentos góticos, y nos presentan a una banda pretenciosa pero ingenua en muchos aspectos técnicos. Luego de esta publicación, Gilles Solves saldría de la banda y Mona Lisa quedará definitivamente compuesta como quinteto.

Para 1975, la banda pudo establecer su sala de ensayo permanente, aunque ésta fuera una casa de campo ubicada en la tranquila región de Beauce. En aquella época compusieron música para varias producciones teatrales en Orleans, además de salir de gira por toda Francia. Entonces, Mona Lisa comienza a trabajar en su segunda placa titulada Grimaces (muecas), grabada en septiembre de 1975 en el estudio AzurVille. La grabación estuvo a cargo de los ingenieros Jean-Pierre Massiera y Bernard Bellan, siendo editado por el sello Arcane. Esta obra indagará en sonoridades variopintas, carnavalescas e incluso circenses, dando paso a una musicalidad mucho más compleja, rimbombante y decididamente teatral. 

Y aún cuando ya habían encontrado su identidad musical, tuvieron que convivir con el estigma de la comparación respecto a sus influencias, que de hecho, una de ellas fueron sus coterráneos de Ange, y sobre todo la carismática figura de su líder Christian Décamps. Pero también lo fué el Genesis de Peter Gabriel, quienes no sólo influenciaron a Mona Lisa, sino a toda una generación de músicos galos que, a su vez, dieron paso a una nueva corriente denominada Rock Progresivo Teatral, que marcaría un linaje único.

Como sus obras fueron pensadas bajo el prisma dramatúrgico, la puesta en escena fue algo muy importante en qué preocuparse. Es así que asuntos como iluminación, utilería y, por cierto, la utilización de disfraces, fueron decisiones estilísticas que demuestran la dedicación que tuvieron para llevar a cabo sus shows. El arte del álbum también tiene una merecida mención, diseñado por François Fernandez. Él era un viejo amigo Le Guennec, quien retrata en su portada la imagen de una mano que sostiene una bola de cristal, y de la cual se refleja la imagen del rostro de Dominique caracterizado como un anciano. En tanto, la contraportada muestra a los cinco integrantes dibujados a modo de bocetos psicodélicos.

Mona Lisa Grimaces Back

 

El álbum

Mona Lisa abre Grimaces con su versión para La Mauvaise Réputation, original de George Brassens, un clásico del repertorio francés lo. El trabajo en teclados de Jean-Paul Pierson y la batería de Francis Poulet, además de la fantástica interpretación de Le Guennec le otorgan un jolgorio inusitado, que por momentos hace olvidar la versión original.

Brume es una pieza melancólica y oscura, y su melodía navega sobre un teclado que inunda todos los espacios. Un coro casi sacro remece el alma de la canción, dejando a la narración como hilo conductor. Una flauta sutil y breve será el preludio a la guitarra de Christian Gallas, que toma un rol protagónico y se embarcará hacia un final álgido. Es una pista que transmite una extraña sensación de tormento y divinidad.

Complainte Pour un Narcisse se mueve por sonidos complejos, con aires festivos típicos de una feria de diversión, pero con grandilocuentes texturas. La narrativa nos lleva a través de momentos intensos y evocadores, pero será la ejecución de todos sus componentes lo que sostendrá la coherencia de la historia, marcando un lineamiento creativo que impregna al álbum. Esta pista deja claro que toda semejanza con Ange está lejos de toda comparación.

Le Jardin des Illusions está llena de contrastes y nos introduce en un sonido épico que va in crescendo hasta la poética recitada. Luego, la melodía cambia y quiebra con la batería paramilitar de Poulet, que es acompañada por los fraseos entre pitos y flautas de Le Guennec. Una maravilla.

Accroche-Toi et Suis-Moi es otro surco que transita por melodías oscuras y tenues, pero es una ventana a otra idea. Es una canción llena de matices y emotividad que nos presenta al juglar variando de tono entre tonadas soliloquio y farsesco, llevando la historia hacia un frenesí sonoro.

Au Pays des Grimaces tiene una personalidad ambigua, que va desde tétricos pasajes calmos a estados mucho más etéreos. El relato posee dos personalidades, y se desdobla entre el anciano y el protagonista, acompañado de un melotrón filoso, una guitarra espacial y una sólida línea de bajo que encauza la vorágine aleatoria de esta intensa pieza.

El disco termina con Manèges et Chevaux de Bois, una composición rock pero de tono circo-teatral muy sugerente. Nos adentra en una surreal función llena de jolgorio, que sirve como bajada de telón perfecto a un disco que marcará el gen compositivo de Mona Lisa en adelante. 

 

En 1995, Mona Lisa relanzó Grimaces en formato CD. Allí incluyó, como bonus track, una versión en vivo de «Manèges Et Chevaux de Bois», registrada en el Centro Juvenil Salle Jean Vilar de Calais el 24 de enero de 1978. Este registro da cuenta de la complicidad que la banda despertaba entre el público. Cabe mencionar que, llegados los últimos minutos de esta versión, se oyen gritos de parte de alguien en la audiencia como resultado de la catarsis del acto, y que casualmente calza perfecto con aquel delirante frenesí. Debido a la pérdida del master original, las pistas de esta edición en CD fueron grabadas directamente del disco original. 

Para la historia quedará perpetuado el aporte de esta fascinante banda en la escena cultural gala, y Grimaces se consolidaría como piedra angular que antecede a sus trabajos más aclamados, marcando una madurez estilística con una mezcla de poesía, locura e ironía que llevó su refinado rock al teatro con una genuina imaginación.

Integrantes:
  • Dominique Le Guennec: voz principal, saxo alto, flauta, pandereta.
  • Christian Gallas: guitarra, efectos especiales, voz.
  • Jean-Paul Pierson: teclados, guitarra, voz.
  • Jean-Luc Martin: bajo, voz.
  • Francis Poulet: batería, percusión , voz.
En busca del eterno resplandor sónico.

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