«Renuncia a los símbolos» de Rara Perspectiva, entre el garage y King Crimson
Que el progresivo latinoamericano autogestionado, y el chileno en particular, no tiene la difusión que merece es algo que ya todos sabemos. Y si esa deuda ya pesa sobre las bandas de la capital, imagina lo que ocurre con una agrupación de Linares, en la Región del Maule, a unos 300 kilómetros al sur de Santiago.
De allí viene Rara Perspectiva, y su primer trabajo, bautizado iconoclastamente como «Renuncia a los símbolos» (2021), es una prueba más de lo que decimos.
Hablamos de primer LP y no de debut porque la banda venía rodando desde 2013, con un par de EP y una sesión registrada en 2015 a cuestas. Con Gabriel Barros en la voz (dejó la banda en 2020), Rubén Godoy en la guitarra, Pablo Oyarzun en el bajo y Adrián Naranjo en la batería, ese rodaje se nota en cada nota, valga la redundancia.
El grupo se tomó prácticamente dos años en componer, madurar, grabar y producir el álbum. El resultado es un trabajo muy depurado, sin un segundo dejado al azar y, a la vez, sin arreglos innecesarios. Todo suena orgánico y fresco, con esa naturalidad propia de los artistas melómanos que se producen a sí mismos.
En ese sentido, la música de «Renuncia a los símbolos» transita por lugares que nos son familiares a todos los amantes del género, pero lo hace sin caer en clichés.
Sus coordenadas están en el metal progresivo del Porcupine Tree de «Fear of a Blank Planet» y «The Incident», o en el primer Riverside, el de «Out of Myself» y «Second Life Syndrome», por nombrar los ejemplos más fáciles de recordar.
Es, por lo mismo, un excelente aporte a la escena, capaz de encantar por igual a quienes vienen del prog clásico y a quienes llegaron por la vertiente metálica.
Entre la música de garage y King Crimson
«Futuro Exilio» irrumpe desde el primer segundo con armonías que miran a Rush y al rey carmesí, y con ellas augura un disco de inventiva y fuerza. Lo más interesante es el cruce entre la voz desgarrada de Barros, de actitud garajera, y los ritmos sincopados sobre los que viaja la pieza.
Tras la agresividad llega «Espejo y Actor», siendo el corte pop del álbum, sumamente atractivo y pegadizo, con teclados logradísimos y guitarras pulsantes que nos recuerdan al mejor The Alan Parsons Project.
«Mensajero Próximo» fue el single del álbum, cruzando el progresivo atmosférico con las raíces latinoamericanas, mientras la voz de Barros se funde con unos teclados de bellísimo color que evocan al gran Rick Wright.
De esta forma llegamos al plato fuerte del trabajo; y es que con sus 11:04, la suite instrumental «Humano 610 – Ruido Humano – Coda Humano» es para este editor lo mejor del álbum.
Abrimos con una breve introducción hablada sobre las angustias del ser humano moderno en busca de su identidad, envuelta en pasajes misteriosos que nos introducen al viaje. Desde allí va ganando músculo y musicalidad, con una excelente performance de Oyarzun en el bajo y la inventiva guitarra de Godoy, que juega con armonías frippianas antes de entregar un solo de primer nivel.
El final, obsesivo, remite directamente a «Coda: Marine 475» con sus escalas descendentes; y de hecho, el guiño parece anunciado desde el propio título.
«No me mires» permite respirar con su solo de teclado después de ese desenlace agobiante, y el tema homónimo que le sigue nos pone frente a una suerte de Riverside latino. Claro, se puede echar de menos una voz excelsa como la de Mariusz Duda, pero a cambio tenemos toda la inmediatez y la ebullición del progresivo latinoamericano.
«Futuro Exilio 2» cierra el disco tal como abrió. Más riffs crimsonianos y disonantes, métricas inusuales y actitud garajera, rematados por una suerte de solo de batería de Adrián Naranjo.
Una deuda pendiente
«Renuncia a los símbolos» no es un disco perfecto, y tiene puntos mejorables en algunos matices vocales, pero es un primer esfuerzo sorprendentemente consistente. Sin duda alguna, uno de nuestros discos destacados del progresivo latinoamericano en 2021.
Que una banda de Linares haya firmado un trabajo así, autoproducido y sin un minuto de sobra, habla muy bien de la salud del género en Chile.
Nota del editor: Este trabajo ha sido convenientemente remasterizado en 2026, por lo que te invitamos a su escucha atenta.







